Reflexiones
Semanales
05.03.2007
Vivimos
en Iwo Jima
La guerra sintetiza el paradigma de una
masculinidad tóxica. Se ve en La conquista del honor
y Cartas desde Iwo Jima, las dos películas de Clint
Eastwood, partes complementarias y necesarias de una obra maestra que
será un clásico. Hombres que usan, corrompen, mandan sin
compasión, hacen matar, acumulan poder, son ciegos al semejante
(compatriota o no, no importa). Hombres mandados, manipulados, arrancados
de sus afectos, reducidos a condición de arma o herramienta de
lucro o de poder. Hombres tóxicos, destructivos los que mandan
(políticos, comandantes militares, industriales), que se valen
de otros hombres incapaces de rebelarse, de desobedecer, de recuperar
su condición humana. Mujeres solas y dolientes, hijos huérfanos,
Naturaleza arrasada, escenarios en los que la vida no vale nada. Eastwood
toma un hecho de hace seis décadas y lo convierte en una reflexión
conmovedora sobre el mundo de hoy. Los varones vivimos en Iwo Jima.
No importa el color del uniforme.
12.03.2007
Machismo
sobre ruedas
Se conduce como se vive. Las rutas argentinas
fueron escenario de un verano trágico. Accidentes mortales todos
los días, vidas truncadas, familias deshechas. Como todo el año.
Primer puesto mundial en la materia. Un fruto macabro del manejo “a
lo macho”. Si no puedo pasar por donde debo paso por no donde
no debo, pero paso. Mi coche es el más poderoso (mi pene el más
largo), así que acelero y primero yo, el otro que se joda o que
se mate. Jamás cederé, mucho menos si mi familia va conmigo.
No permitiré que me vean como un maricón que arrugó.
La mayoría de los choques son frontales. Un especialista en accidentes
viales me dijo: “Como en las películas de vaqueros, se
matan de frente, mirándose a los ojos”. Esos hombres (ricos
y pobres, débiles y poderosos, padres de familia o solteros)
son así también fuera de las rutas: sin ley, contra el
otro, aferrados a la consigna de ganar, imponerse, no aflojar, no temer,
no ceder. Peligrosos en el camino y en la vida.
19.03.2007
Paranoia
en el shopping
El Ministerio del Interior (Home Office)
británico decidió instalar calabozos en los centros comerciales
de Londres para "actuar contra la delincuencia". Debió
decir "para que la policía londinense pueda detener a quien
suponga o imagine sospechoso". Esto es lo que denuncia la ONG Liberty,
defensora de las libertades civiles.
Calabozos en los shoppings. En el mundo globalizado la idea acaso no
tarde en difundirse en todos los centros comerciales, shoppings, malls
(o como se les de en llamar) del planeta. Una vez que entras en ellos,
son todos iguales, de manera que lo que si lo ves en uno lo verás
en los demás. ¿Pero hacen falta calabozos allí?
¿No son ya los shoppings calabozos de lujo en los cuales multitudes
humanas son atrapadas y encarceladas para que se dediquen pura y exclusivamente
a consumir, sin pensar, sin cuestionar, sin preguntar, sin molestar?
Las personas menos peligrosas están en los shoppings. Son seres
anestesiados, hipnotizados, sus cerebros a menudo están lavados
y planchados. Sólo la paranoia llevada a su expresión
más grotesca puede haber producido esta idea.
26.03.2007
Una
vida con sentido
Esta semana, Víktor Frankl hubiese
cumplido 102 años. Nació en Viena el 26 de marzo de 1905.
Murió a los 95 años, fue psicoterapeuta, médico
y un profundo y lúcido filósofo existencialista. La vida,
decía, nos plantea preguntas constantes a través de situaciones
concretas que nos involucran. Cada una de esas situaciones requiere
una respuesta. Y esa respuesta debe ser una acción. Si tenemos
noción de lo que le da sentido a nuestra vida y voluntad de cumplir
con ese sentido, nuestras acciones (nuestras respuestas) irán
orientadas hacia allí. Viviremos una vida con sentido. Sin esa
noción y esa voluntad, nos atrapará la angustia, el vacío
existencial, y correremos a llenarlo de un modo siempre vano, a través
de posesiones, bienes, consumismo desesperado, relaciones pasajeras,
manipulación de personas. Nadie puede responder por nosotros.
La vida no nos debe nada, nosotros le debemos una respuesta. Hacernos
cargo de la respuesta es hacernos responsables. Y libres. Frankl sobrevivió
a Auschwitz, creo la logoterapia, vivió una vida plena de sentido
fue, decía, un “abogado de la espiritualidad humana”.
En él, sin conocerlo, encontré un Maestro. Este recuerdo
es mi homenaje.